Identificamos y recuperamos parcelas abandonadas para devolverlas a un estado productivo y ecológicamente saludable. De esta manera, además, protegemos variedades autóctonas de nuestra comarca.
Aplicamos prácticas agrícolas que mejoran la fertilidad del suelo y favorecen la infiltración del agua. Preservamos la biodiversidad en los campos de cultivo de nuestro entorno y fomentamos paralelamente la práctica de la agroecología.
Preservamos los métodos tradicionales y manuales de cosecha, obteniendo alimentos de gran calidad vinculados al territorio y generando valor añadido a través de modelos sostenibles de producción.
Impulsamos una red de personas comprometidas con la conservación del paisaje, el consumo responsable y el desarrollo rural.
Nuestro proyecto fomenta prácticas orientadas a mejorar la estructura y la salud del suelo, minimizando los procesos de erosión, compactación y pérdida de nutrientes.
Entre ellas destacan el mantenimiento de cubiertas vegetales, el aprovechamiento de materia orgánica y la reducción de intervenciones que alteran innecesariamente los horizontes superficiales del terreno.
Estas actuaciones contribuyen a incrementar la capacidad de retención de agua, favorecer la actividad biológica y mejorar la productividad de forma natural.
Al mismo tiempo, permiten preservar un recurso limitado y difícilmente renovable, sentando las bases para una agricultura más eficiente, estable y preparada para afrontar los retos futuros.
La conservación de la biodiversidad es un elemento clave para garantizar el equilibrio ecológico y la sostenibilidad de los paisajes agrarios del Alto Palancia.
La coexistencia de cultivos tradicionales, zonas forestales, márgenes, bancales y corredores naturales crea hábitats que albergan una gran variedad de especies de flora y fauna, muchas de ellas esenciales para el funcionamiento de los ecosistemas.
Superficie agrícola recuperada y puesta nuevamente en valor mediante labores de restauración, mantenimiento y gestión sostenible. Cada hectárea recuperada supone una mejora del paisaje agrario y una reducción del riesgo de abandono y degradación del territorio.
Olivos tradicionales incorporados al proyecto y gestionados bajo criterios regenerativos. Su recuperación permite preservar un valioso patrimonio agrícola y cultural, al tiempo que se garantiza su conservación y productividad a largo plazo.